Que venga a mí ahora una nueva percepción
Padre,
hay una visión que ve todas las cosas sin mancha alguna de
pecado, lo cual indica que el miedo ha desaparecido, y que en su
lugar se ha invitado al amor. Y éste vendrá dondequiera
que se le invite. Esta visión es Tu regalo. Los ojos de Cristo
contemplan un mundo perdonado. Ante Su vista todos los pecados del
mundo quedan perdonados, pues Él no ve pecado alguno en nada
de lo que contempla. Permite que Su verdadera percepción venga
a mí ahora, para poder despertarme del sueño de pecado
y ver mi impecabilidad en mi interior, la cual Tú has
conservado completamente inmaculada en el altar a Tu santo Hijo, el
Ser con Quien quiero identificarme.Contemplémonos hoy los unos a los otros con los ojos de Cristo. ¡Qué bellos somos! ¡Cuán santos y amorosos! Hermano, ven y únete a mi hoy. Salvamos al mundo cuando nos unimos. Pues en nuestra visión el mundo se vuelve tan santo como la luz que mora en nosotros.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Comparte tu comentario , Gracias ¡¡¡